Un ejemplo a seguir

Por Inés María Materón

Jefe de Mercadeo y Comunicaciones

Colegio Alemán de Cali

 

Parte del propósito de CaliKalender es seguir agregando valor a nuestra comunidad mediante contenidos que inspiren y destaquen a las personas que forman parte del Colegio Alemán de Cali. Además de sus estudiantes y docentes, existe un actor fundamental en la construcción de esta comunidad: las familias. Con sus diversas historias y trayectorias, comparten una misma convicción: el compromiso con una educación de calidad. Por esta razón, esta sección está dedicada a aquellos padres y madres que, con su ejemplo, inspiran a sus hijos a formarse, a dar lo mejor de sí mismos y a perseguir sus metas con determinación.

En esta ocasión, tenemos el privilegio de conversar con Angélica María Donneys Martínez, madre de Lucciana Soto Donneys, estudiante de grado 4° del Colegio Alemán de Cali, quien compartió su experiencia y visión como parte de esta comunidad educativa.

 

¿Quién es Angélica María?

Comunicadora social y periodista, magíster en Dirección Deportiva y Relaciones Internacionales, especialista en Gerencia Pública y en Dirección y Gestión Deportiva. Es una figura destacada del deporte colombiano, coronada cinco veces campeona mundial de patinaje de velocidad en patines en línea. Es la primera mujer en la historia del patinaje colombiano que ganó la medalla de oro en la prueba de 300 metros contra reloj individual en pista.

Cuenta con una sólida trayectoria en el ámbito del deporte, la comunicación y la organización de eventos de gran escala. Actualmente se desempeña como asesora de despacho de la Secretaría del Deporte y la Recreación de Santiago de Cali. Ha participado en importantes eventos deportivos internacionales, como el Mundial de Atletismo Sub-20 Cali 2022, los I Juegos Panamericanos Junior Cali-Valle 2021, los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018 y The World Games 2013, en los cuales adelantó labores de mercadeo, comunicaciones y protocolo. También fue presentadora de noticias en Telepacífico, coordinadora de comunicaciones en Incolballet y ocupó cargos de liderazgo en la Alcaldía de Palmira, como gerente del Instituto Municipal del Deporte y la Recreación y jefe de la Oficina Asesora de Comunicaciones.

 

Proyectos que la motivan

Actualmente, Angélica disfruta de su labor como asesora de la Secretaría del Deporte y la Recreación de Cali, donde lidera y acompaña proyectos estratégicos que fortalecen su desarrollo profesional. Entre ellos, destaca la promoción del deporte seguro y la construcción de entornos protectores para mujeres, niñas y toda la comunidad deportiva, con el propósito de garantizar espacios en los que se sientan cómodas y seguras al practicar estas actividades.

Asimismo, participa en iniciativas que vinculan a ídolos y glorias del deporte que con su experiencia impactan de manera positiva distintos territorios. El trabajo con comunidades vulnerables y jóvenes que sueñan con transformar sus vidas mediante el deporte es, para ella, una de las experiencias más enriquecedoras, puesto que le ha permitido conocer de cerca sus motivaciones y acompañar sus procesos. De igual manera, el ejercicio de la cooperación internacional se ha convertido en motor fundamental de su labor al brindarle la oportunidad de aportar, desde su conocimiento, un valioso granito de arena al desarrollo de la comunidad.

 

 

¿De dónde viene el interés por el deporte?

Proveniente de una familia tradicional, Angélica heredó su pasión por el deporte de sus progenitores. Su padre, Hernán Donneys, fue un reconocido ciclista vallecaucano de alto rendimiento, campeón de vueltas a Colombia, campeón y subcampeón panamericano y medallista en competencias internacionales. Por su parte, su madre, Patricia Martínez, fue un pilar fundamental en su formación, brindándole acompañamiento constante, cuidados, enseñanzas y la inspiración necesaria para trazarse metas y perseverar en ellas. Esta combinación de disciplina deportiva y apoyo familiar creó el entorno ideal para que Angélica lograra, años después, múltiples títulos como campeona mundial de patinaje de velocidad. Sin embargo, también influyeron de manera decisiva sus relaciones en el entorno deportivo. Fue especialmente significativa su amistad con la hija del destacado ciclista Luis Carlos Manrique, quien junto a su familia la animó a visitar por primera vez la pista de patinaje. Aquella visita marcaría el inicio de un camino que con el tiempo se convertiría en una historia colmada de triunfos. Por eso, para esta gran deportista es fundamental ser la inspiración de su hija, inculcándole valores esenciales como la disciplina, la preparación deportiva y la dedicación en su formación académica, siempre acompañados de sentimientos de bienestar y amor que la fortalezcan y la impulsen a alcanzar sus metas, recordándole que la felicidad no se mide únicamente en calificaciones de excelencia.

“Quiero que Lucciana asuma el camino de la vida con total valentía”.

 

Aprendizajes que fortalecen

Como hija, madre, esposa y profesional, Angélica tiene claro que el trabajo constante en los hábitos marca la diferencia. Reconoce que es natural atravesar momentos de desmotivación o desgano frente a las responsabilidades diarias; sin embargo, ha encontrado en el amor propio y en la pasión por aquello que se propone, la fórmula que nunca le falla. Son estos elementos los que la mantienen conectada, la llenan de alegría y la impulsan a seguir avanzando hacia sus metas.

Por ello, como múltiple campeona mundial de patinaje de velocidad, reconoce que en todos los ámbitos de la vida es tan valioso ganar y alcanzar logros como aprender a perder. Cada experiencia, incluso la derrota, se convierte en una oportunidad de aprendizaje, porque la verdadera clave está en levantarse, fortalecerse y seguir adelante.

“Ganar y perder tienen el mismo valor: ambos enseñan y forjan el carácter”.

Así lo recuerda al evocar su participación en el Mundial de Chile, donde en un inicio se sintió en desventaja debido a su complexión y a una técnica que no se adaptaba completamente a las condiciones de la pista. Sin embargo, lejos de rendirse, mantuvo firme su motivación. Al llegar a la prueba de maratón, en los 42 kilómetros, tenía la convicción —desde la noche anterior— de que alcanzaría la victoria. Finalmente, logró la tan anhelada medalla, un triunfo profundamente significativo para ella y motivo de orgullo para Colombia.

 

 

Formación que acompaña proyectos de vida

Para Angélica, es muy valioso el apoyo que recibe su hija por parte del Colegio, pues le permite dedicarse al deporte sin descuidar sus estudios. Destaca especialmente la flexibilidad de la institución que le otorga permisos para ausentarse cuando participa en competencias o torneos, mientras avanza en el cumplimiento de su sueño deportivo. A esto se suma una propuesta pedagógica que describe como retadora, la cual fomenta la disciplina, el uso de métodos de organización —como las líneas de tiempo para la entrega de trabajos de manera autorregulada— y el desarrollo de habilidades como la exploración, el criterio y el análisis, todo con el acompañamiento de los docentes y de un sólido equipo de orientación.

Más allá de los logros deportivos y profesionales, la historia de Angélica Donneys refleja el poder del ejemplo en la formación de nuevas generaciones. Su compromiso como madre, su disciplina como deportista y vocación de servicio evidencian que educar va mucho más allá de las aulas: es acompañar, inspirar y construir, día a día, caminos que permitan a los niños y jóvenes descubrir y alcanzar sus propósitos.

Historias como la suya reafirman el valor de las familias dentro de la comunidad del Colegio Alemán de Cali, donde la formación integral se vive no solo en el aula, sino también en cada proyecto de vida que se impulsa.