Una vocación que deja huella

Su compromiso con la educación infantil

Por Inés María Materón

Jefe de Mercadeo y Comunicaciones

Colegio Alemán de Cali

 

La vida está llena de oportunidades que transforman historias y el Colegio Alemán de Cali es el escenario donde esas oportunidades se convierten en sueños cumplidos. Aquí no solo formamos estudiantes íntegros, preparados para afrontar el futuro con conocimiento y valores, sino que también impulsamos las realizaciones personales y profesionales de quienes, desde cada rol, hacen posible esta misión. Administrativos, directivos, docentes, equipos pedagógicos, personal de mantenimiento y de aseo, y todas las áreas, trabajan con vocación, compromiso y pasión para sostener y fortalecer el sello de calidad que distingue a nuestra institución.

Una de esas historias que dan sentido a esta misión es la de Johanna Moscoso Cano, directora de la sección infantil del Colegio Alemán de Cali, cuya trayectoria dentro de la institución refleja su talento, profesionalismo, fidelidad y profundo amor por su vocación, la palabra con la que ella misma define su labor.

Su camino en el Colegio comenzó mientras cursaba la Licenciatura en Educación Preescolar en la Universidad de San Buenaventura, cuando soñaba con hacer parte de la planta de educadores del Colegio Alemán de Cali como maestra titular. Movida por ese anhelo, en 2004 eligió la institución para realizar su práctica pedagógica en Maternal, un espacio donde reafirmó que su vocación era aportar a los niños y niñas experiencias significativas que transformaran sus vidas.

El Colegio desempeñó un papel fundamental en este proceso al acompañarla durante su etapa de graduación, permitiéndole desarrollar su tesis de grado y brindándole los espacios necesarios para cumplir con sus compromisos académicos. Apenas un mes después de obtener su título profesional, Johanna recibió la propuesta de vincularse como auxiliar pedagógica en Maternal, un espacio que había sido creado tan solo un año antes.

Con gratitud recuerda y reconoce el acompañamiento de sus mentoras, Lucía Echeverri, docente ya jubilada del Colegio, y Rocío Lozano, actual docente de alemán, quienes marcaron de manera significativa el inicio de su ejercicio profesional.

Posteriormente, en 2007, se presentó la oportunidad de postularse al cargo de maestra titular de Prekindergarten, el cual obtuvo tras demostrar su talento, compromiso y destreza pedagógica durante varias sesiones de observación con los niños y niñas, efectuadas por el rector de la época. Años más tarde, asumió la titularidad de Kindergarten y, hace diez años, en 2015 —de los veinte que lleva vinculada al Colegio—, inició su labor como directora de la sección Infantil, consolidando una trayectoria ejemplar al servicio de la educación y la formación integral de los niños y niñas.

Momentos de alegría y resiliencia

La pandemia por COVID-19 encontró a Johanna en la culminación de su maestría en Educación para la Primera Infancia, proceso que logró finalizar gracias al acompañamiento y apoyo brindados por el Colegio Alemán de Cali. Su ceremonia de graduación se realizó de manera virtual y obtuvo el mejor promedio entre todos los grupos de la maestría, un logro que la institución no tardó en celebrar y destacar en sus medios de comunicación, como muestra del valor que otorga al esfuerzo, la superación profesional y el bienestar de sus colaboradores.

Johanna recuerda que, además del complejo contexto mundial generado por la pandemia, debió afrontar la desvinculación de algunas profesionales de su sección, como consecuencia de la deserción de familias que también atravesaban situaciones difíciles. Afortunadamente, con el tiempo y la llegada de nuevas familias a la sección Infantil, varias de estas profesionales pudieron regresar al Colegio, una vez superada la coyuntura sanitaria.

A lo largo de sus años en la institución, Johanna ha acompañado a numerosas familias en los procesos naturales de adaptación, marcados por momentos de alegría, incertidumbre y, en ocasiones, de profunda tristeza. Para esta apasionada de la educación infantil, una de las mayores satisfacciones ha sido generar un impacto positivo en los niños y niñas que llegan a la sección Infantil, propiciando espacios donde puedan aprender y descubrir con alegría mediante el juego, la lúdica, la música, la culinaria, el arte y el deporte: que este primer tramo de la vida se llame felicidad, que se transforme en un recuerdo memorable que los acompañe para siempre.

Acompañar estos procesos implica, inevitablemente, un vínculo afectivo profundo y sostenido en la escucha pedagógica, el respeto por los ritmos individuales, el desarrollo y los distintos estilos de aprendizaje de cada niño y niña. Por ello, Johanna resalta la importancia de generar conexiones basadas en el vínculo afectivo, que permitan movilizar intereses individuales y colectivos en la interacción entre los estudiantes y sus maestros.

Asimismo, destaca la relevancia de acompañar a las familias en su proceso de crianza, entendiendo que ser padres también es un camino de aprendizaje y descubrimiento constante, una convicción que ha vivido de manera cercana en su experiencia como madre y que hoy continúa disfrutando plenamente en su rol de abuela.