Entre planos, ideas y propósito: una mirada joven a la arquitectura
La arquitectura es mucho más que el diseño de espacios. Es una forma de leer el entorno, comprender las necesidades de las comunidades y proyectar soluciones que dialoguen con la historia, la sostenibilidad y la identidad de un territorio. Así lo entiende Felipe Fernández Cortés, egresado del Colegio Alemán de Cali, quien actualmente cursa Arquitectura en la Universidad de San Buenaventura Cali y ha venido construyendo una trayectoria académica marcada por la curiosidad, la investigación y el propósito.
Su paso por el Colegio Alemán de Cali dejó huellas significativas en distintas etapas de su vida. De la primaria recuerda especialmente el campus, sus espacios naturales, patios y jardines, escenarios que marcaron su infancia. En la media básica, fueron sus profesores quienes dejaron una impronta profunda en su formación; y en la secundaria, sus compañeros, muchos de los cuales siguen siendo parte importante de su vida.
Para Felipe, el Colegio fortaleció aspectos esenciales como la disciplina, el pensamiento crítico y la capacidad de expresarse con seguridad. Asignaturas como Lengua Castellana y Ciencias Sociales, así como espacios formativos como la Escuela Modelo ONU, ampliaron su visión del mundo y le brindaron herramientas que hoy reconoce como fundamentales en su camino universitario.
Una vocación entre las ciencias y las artes
El interés de Felipe por la arquitectura nació gracias a la influencia de su hermana, Manuela Fernández, quien le permitió acercarse a un oficio capaz de reunir dos dimensiones que siempre le han resultado fascinantes: las ciencias y las artes.
Esa combinación despertó en él una inquietud profunda por comprender cómo los espacios pueden transformar la vida de las personas.
Elegir la Universidad de San Buenaventura Cali fue una decisión motivada por la trayectoria de sus egresados y por el reconocimiento de la Facultad de Arquitectura en el suroccidente colombiano y en otros lugares del mundo. Para Felipe, formarse en una institución donde muchos profesionales destacados también son docentes representa la posibilidad de aprender desde la experiencia real del oficio.
Su proceso universitario, que ya suma ocho semestres, ha sido exigente, pero también profundamente emocionante. La pasión de sus profesores y el rigor propio de la carrera lo han impulsado a mantenerse firme, incluso en los momentos de mayor demanda académica. En este camino, uno de los aprendizajes más valiosos ha sido diferenciar lo importante de lo urgente, comprendiendo que detenerse a pensar en la raíz de los problemas permite avanzar con mayor claridad.
Arquitectura, sostenibilidad e identidad
Uno de los proyectos más significativos en la trayectoria académica de Felipe es Tapiaroja, una propuesta de arquitectura bioclimática que fue seleccionada en la Bienal José Miguel Aroztegui en São Paulo. Para él, esta experiencia representó la oportunidad de reconocer que el trabajo académico puede trascender el aula y ser valorado en escenarios internacionales.
El proyecto consiste en un Centro de Interacción Intergeneracional en Palmaseca, Palmira, enfocado en el confort climático y la sostenibilidad. Su diseño integra pabellones conectados por muros en tapia, rampas de accesibilidad, jardines térmicos y estanques para el reciclaje de aguas lluvias, elementos que reflejan una mirada sensible frente al entorno y las necesidades de quienes habitan los espacios.
Además, Felipe participa en el semillero de investigación Cali Moderna, una experiencia que le ha permitido profundizar en la arquitectura moderna caleña y valorar edificaciones como el Edificio Venezolano y obras de referentes como Camacho y Guerrero. Esta aproximación le ha permitido comprender la importancia de mirar hacia el patrimonio local, reconociendo que nuestra identidad arquitectónica también merece ser estudiada, protegida y difundida.
A través de la investigación-creación, ha desarrollado habilidades para transformar el conocimiento en productos visuales como collages, líneas del tiempo y planimetrías, recursos que facilitan la comprensión de la arquitectura y acercan la investigación a comunidades no académicas.
Liderazgo, docencia y aprendizaje constante
Felipe también ha abierto camino dentro de su programa académico. Fue el primer estudiante de Arquitectura en presentar una ponencia en el X Simposio, una experiencia que nació del trabajo desarrollado en el semillero y que le permitió participar en un espacio de diálogo abierto con investigadores.
Aunque reconoce que los nervios siempre están presentes, considera que su formación en el Colegio Alemán de Cali y su experiencia en la Escuela Modelo.
ONU le brindaron herramientas para desenvolverse con mayor seguridad en escenarios académicos. Asimismo, su rol como monitor universitario le ha permitido fortalecer su capacidad para comunicar ideas, acompañar procesos y mantener una actitud abierta al aprendizaje constante.
Al pensar en el futuro, Felipe se identifica con la figura del artesano: una persona cercana a su comunidad, que estudia, crea y transmite identidad. Por esta razón, la docencia es uno de los caminos que más le atraen, junto con la investigación sobre arquitectura patrimonial de Cali y Colombia, especialmente en un contexto donde muchos edificios están desapareciendo y evidencian la necesidad de fortalecer la conciencia histórica.
Ser como el agua
Felipe se proyecta principalmente en Colombia, cerca de su familia y de los temas patrimoniales que despiertan su interés profesional. Su mayor desafío ha sido aprender a administrar el tiempo, mientras que uno de los logros que más lo enorgullece ha sido desempeñarse como monitor, una experiencia que le permitió comprender mejor el mundo académico.
A los estudiantes del Colegio Alemán de Cali les deja un mensaje claro: no tenerle miedo al error. Para él, equivocarse hace parte del proceso y es una oportunidad para crecer, aprender y avanzar con autenticidad.
Si tuviera que resumir su experiencia en una frase, elegiría: “Ser como el agua”.
Flexible ante las circunstancias, pero firme en su dirección. Una frase que refleja su manera de asumir la vida, la arquitectura y los nuevos caminos que continúa construyendo entre planos, ideas y propósito.



